domingo, junio 09, 2013

Reflejos parisinos...

Para bien o para mal, la lluvia es algo que siempre termina apareciendo en todos los viajes que hago, aunque tengo que decir que normalmente de forma puntual, nunca me ha arruinado ninguno.


Y por supuesto, París no iba a ser menos, claro que tampoco es tan raro que llueva en la capital francesa, y menos este año que estamos teniendo un invierno tan largo. Tan solo fue una mañana, pero fue suficiente para que tuviésemos que volver al hotel a cambiarnos de ropa. Reconozco que me costó decidir entre ponerme a hacer fotos como un loco, incluso lloviendo, o ir a secarme al hotel y evitar el resfriado. Parecía más sensato lo segundo :-)


Pude hacer alguna bajo el paraguas cuando la lluvia dejó de ser tan insistente, pero ya después de comer paró de llover y volvimos a tener una tarde tranquila. Ese día tocaba visitar la Torre Eiffel (aunque no subimos), y claro, no pude contenerme al ver tantos charcos.


Es algo que no puedo controlar, en cuanto veo charcos no soy capaz de levantar la mirada, todo lo que fotografío es apuntando al suelo, qué le vamos a hacer. Me gusta la forma en la que se reflejan las cosas en el agua, la unión de las distancias en un plano que hace que parezca que todo está más cerca, cosas mías...


El calor de la tarde fue haciendo desaparecer el brillo del pavimento, los reflejos urbanos y mis ganas de hacer fotos. Algo que no hizo más que seguir redondeando el día, y que dio pie a una buena merienda a los pies de la Torre Eiffel. Intento disfrutar cada momento de la mejor manera posible, haciendo fotos o simplemente comiendo un crêpe, en la mejor compañía y sentados en un banco del la plaza del Trocadero, viendo la gente pasar y posar para sus propios recuerdos.

martes, junio 04, 2013

Museo del Louvre

Tengo poco tiempo para el blog estas semanas, pero he sacado un hueco para no tenerlo demasiado parado, y aprovechar a subir alguna foto de uno de los museos más famosos del mundo, el Louvre.


Nuestra visita a París coincidió con la entrada gratuita al museo, que por lo visto es así todos los primeros domingos de cada mes. Al llegar vimos una cola enooooorme, pero como venía siendo la tónica habitual de casi todo lo que había que ver en París, nos armamos de paciencia. Al final fue "solo" una hora y cuarto de cola.


Durante la espera, hice alguna foto por el exterior, algunas de recuerdo, alguna panorámica, pero era tal la cantidad de gente que había que con estas y alguna otra que tengo por el disco duro, me conformo.


Además de las obras de arte, que hay para estar allí dentro horas y horas, la simple visita al palacio creo que merece la pena. Tengo alguna foto con la compacta, pero lo cierto es que apenas hice fotos dentro del museo.
De como se comporta la gente dentro, ya os he hablado algo. Solo os diré que no sé como no se ha caído ya alguna estatua o cuadro, ver a personas abrazadas a las estatuas de la antigua Grecia para hacerse fotos no era algo casual, las personas de seguridad no daban abasto...

jueves, mayo 23, 2013

Entrevista en Arttroop

Hace unas semanas, los chicos de Arttroop se pusieron en contacto conmigo, después de haberle dado un vistazo a mi web, decidieron que querían hacerme una entrevista para su blog.

La verdad es que no es algo que le pase a uno todos los días, y por qué no reconocerlo, hace ilusión. Como les decía a ellos, yo no vivo de la fotografía, soy informático y lo cierto es que es algo que tenía claro desde bien pequeño, ahí están mis padres para corroborarlo. Pero la fotografía está bien presente en mi vida desde hace muchos años, incluso antes de que mi memoria alcance a ver los recuerdos, como se puede ver en la foto que me hizo mi padre cuando yo era canijo :-D.


En muchas ocasiones ha sido una válvula de escape, en otras la excusa perfecta para conocer gente o viajar, también he realizado algún trabajo extra esporádico como fotógrafo, pero es el conjunto de todo lo que hace que siga enganchado a este arte.


Os invito a que le deis un vistazo a la web de Arttoop, una plataforma de compra-venta de arte donde podréis poner a la venta vuestras obras (fotografía, pintura, dibujos, etc.). Ellos lo gestionan casi todo, tan solo tienes que preparar el envío, y Arttroop se lo hará llegar al comprador. Tal y como está la situación en este país, será difícil vender algo, pero bueno, no cuesta nada tener una selección a la venta, quien sabe ;-)


He añadido el logo que veis sobre estas líneas en la parte derecha del blog, es un enlace a mi espacio en arttroop.com, así que si alguna vez queréis regalar una foto, ya sabéis jajaja ;-p

jueves, mayo 16, 2013

Sacre Coéur...

Una de nuestras primeras visitas y posiblemente la zona que más nos gustó de París, el barrio de Montmartre. Conocido por su ambiente bohemio, barrio de artistas, pintores, calles adoquinadas, el barrio de Montmartre es uno de los más visitados por turistas y parisinos.


Bares con encanto, música en las calles, muy poco tráfico, y por supuesto, la basílica del Sagrado Corazón, o Sacre Coéur. Situada en lo alto de una colina, ofrece buenas vistas de la ciudad mientras descansas en las escaleras que llevan a la puerta de la basílica.


Fue una de las tardes más divertidas del viaje, llegábamos con ganas y nos pateamos las calles arriba y abajo. Bueno vale, más bien hacia abajo, subir subimos en metro (por cierto ya hablaré del metro más adelante, porque tiene lo suyo, solo adelantar que vimos por allí a Ratatouille y Stuart Little campando a sus anchas...)


La "Place du Tertre", o también conocida como "Plaza de los pintores", fue un pequeño chasco en la excursión, no por la plaza en si, que seguro que en invierno y sin tropecientas terrazas y todavía más turistas, es preciosa. Pero apenas pudimos pasar por un lateral de la cantidad de gente que había.


Así que nos dirigimos a la basílica dando un paseo, y no os imagináis la cantidad de gente que había en la puerta para entrar, por lo que como estábamos cansados nos mezclamos entre la "juventud" y disfrutamos de las vistas.

Fue un buen momento para tomarse unas cervezas a precio "español", eso si, toca regatear con los vendedores de botellines, la primera picamos, pero las dos o tres siguientes recuperamos lo perdido por el ataque inicial de sed...


Otra de las atracciones de la tarde, el futbolista malabarista, un crack el tío, hasta escalaba por una farola con el balón en la cabeza. Por lo visto lleva años haciéndolo, así que seguro que podría hacerlo incluso con los ojos cerrados.


Tras los refrigerios... nos pusimos a caminar calles abajo, en busca del famoso bar de la película de Amelie, Les Deux Moulins. El bar no está mal, pero hay muchos otros por la zona más bonitos, eso si, este estaba hasta la bandera, así que vistazo rápido y a otra cosa.


Una de las cosas que nos habían comentado era el tema de la "happy hour" en muchos locales de París, suele ser entre las 17:00 y las 21:00, cuando puedes tomar una pinta de cerveza por 5 euros. Fuera de este horario es muy muy caro, y no exagero. Así que aprovechamos para tomar un par de pintas y cenar algo, París es caro pero si tienes un poco de ojo, el viaje se hace más o menos asequible.